martes, 20 de mayo de 2008

SINDROME DE OVARIO POLIQUISTICO semiologia

SINDROME DE OVARIO POLIQUISTICO
Por: Ricardo Mamani Cordero

El síndrome del ovario poliquístico (síndrome de Stein-Leventhal) es un trastorno en el cual los ovarios aumentan de tamaño y contienen varias bolsas llenas de líquido (quistes); así mismo, se elevan los niveles de hormonas masculinas (andrógenos), hasta el punto de producir en ciertos casos características masculinas.

En este síndrome, la glándula hipófisis secreta una gran cantidad de hormona luteinizante que incrementa la producción de andrógenos y, en consecuencia, la mujer a veces desarrolla acné y aumento del vello (hirsutismo). Si no se trata este trastorno, algunos de los andrógenos se convierten en estrógenos y los valores de estos últimos crónicamente altos pueden aumentar el riesgo de cáncer del revestimiento interno del útero (cáncer de endometrio).

Es un problema frecuente entre las mujeres jóvenes que lo padecen entre un 6 y un 10% de las mismas. Es una de las principales causas de amenorrea e infertilidad en mujeres jóvenes.

Los ovarios poliquísticos tienen un tamaño de dos a cinco veces mayor que los ovarios normales y presentan una cubierta externa blanca, gruesa y muy resistente. Esta condición se llama comúnmente síndrome de Stein-Leventhal y se desarrolla generalmente poco tiempo después de la pubertad. La mujer con ovarios poliquísticos deja de menstruar (puede no haber iniciado aún la menstruación) o menstrúa irregularmente. En algunos casos, aumenta de peso, volviéndose finalmente obesa, y puede desarrollar cantidades excesivas de vello facial o corporal (hirsutismo). Algunas mujeres presentan virilización.

Si bien no se conoce exactamente porqué se produce, se conoce la existencia de un factor hereditario, ya que hasta en un 50% de los casos las madres de las pacientes también lo padecieron, y se aprecian las alteraciones hormonales.

Aunque no se comprende bien la causa de la enfermedad de Stein-Leventhal, existen algunas teorías que sugieren que ésta es provocada por problemas en la producción de estrógenos y retroalimentación ovárica hipotalámica. La función ovárica normal depende de muchas hormonas y cuando una o más de estas hormonas no se produce en el momento correcto y en una concentración adecuada, puede interferir con el desarrollo normal.


SIGNOS Y SINTOMAS

Períodos menstruales escasos, irregulares o anormales (oligomenorrea) Menstruación ausente (amenorrea), generalmente (pero no siempre) después de haber tenido uno o más períodos menstruales durante la pubertad (amenorrea secundaria). Obesidad, Infertilidad, Incremento del crecimiento del vello (hirsutismo)
Disminución del tamaño de los senos
Acné agravado
Crecimiento inusual y distribución del vello corporal de patrón masculino (virilización)

También pueden tener más vello del habitual, El vello se distribuye en la cara (patillas, mentón y labio superior), pezones, pecho, barriga y muslos. En otros casos pueden no tener ningún signo de los citados.

Puede darse que exista una mujer con Síndrome de Ovario Poliquístico “sin obesidad, sin Hirsutismo y sin Quistes ováricos”. Esto ha hecho a algunos autores a homologar esta situación con el Sacro Imperio Romano que no era Imperio ni Sacro ni Romano.

DIAGNOSTICO

El diagnóstico se realiza a partir de la historia clínica y la exploración, buscando signos de síndrome del ovario poliquístico. Normalmente se complementa con un estudio hormonal y una ecografía de ovarios. Con esos datos se puede llegar a un diagnóstico.

LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona foliculoestimulante) aumentadas
Ultrasonido vaginal
Laparoscopia
Biopsia ovárica
Niveles elevados de andrógeno (testosterona)
17-Cetosteroides en orina pueden estar elevados
LH elevada
Nivel de estrógeno relativamente alto
FSH disminuida
Suero HCG (examen de embarazo)
Este trastorno puede alterar también los resultados de los siguientes exámenes:
Estriol en orina
Estriol en suero

TRATAMIENTO
Una medida especialmente importante en las personas que tienen síndrome del ovario poliquístico es reducir el peso corporal, ya que con ello mejorará, si existieran, la diabetes, la hipertensión y la elevación de colesterol. Es importante llevar un estilo saludable de vida (dieta mediterránea, ejercicio físico regular, disminuir peso, así como evitar el sedentarismo y el tabaquismo) con el fin de disminuir los factores de riesgo cardiovascular y el riesgo de desarrollar diabetes mellitus.

El acné y el aumento de vello, se suelen tratar con tratamientos cosméticos y farmacológicos (antiandrógenos y anticonceptivos).

Los ciclos menstruales pueden controlarse con preparados hormonales (anticonceptivos orales). En mujeres que desean quedarse embarazadas hay tratamientos hormonales especiales eficaces (citrato de clomifeno, gonadotropinas, metformina), o en último extremo, el tratamiento quirúrgico de los quistes.